Santo Tomás Becket, obispo y mártir
Tomás Becket nació en Londres hacia 1120, hijo de un comerciante. Inteligente y ambicioso, entró al servicio del arzobispo de Canterbury y llegó a canciller del reino. Era amigo y hombre de confianza del rey Enrique II, y vivía con lujo.
En 1162 el rey lo hizo nombrar arzobispo de Canterbury, convencido de que así tendría a la Iglesia en su mano. Pero Tomás cambió de vida: se tomó en serio su nueva misión y se negó a aceptar las leyes con las que el rey quería someter a los clérigos. Tuvo que huir a Francia, donde pasó seis años de destierro.
Volvió a su sede en 1170. Pocas semanas después, el 29 de diciembre, cuatro caballeros del rey lo asesinaron dentro de su catedral. Fue canonizado en 1173, poco más de dos años después, y el propio Enrique II hizo penitencia pública ante su tumba.
Para rezar: Pide por quienes sufren por defender la verdad y la libertad de la Iglesia.