San Heriberto, obispo
Heriberto nació en Worms, en Alemania, hacia el año 970, y se educó en la abadía de Gorze. Muy joven entró al servicio del emperador Otón III, que lo nombró canciller, primero para los asuntos de Italia y después también para los de Alemania.
En el año 999 fue elegido arzobispo de Colonia. Cuando Otón III murió en Italia, en 1002, fue Heriberto quien acompañó sus restos hasta Aquisgrán. Con el siguiente emperador, Enrique II, tuvo al principio una relación difícil, pero con los años se reconciliaron. Hacia 1003 fundó la abadía de Deutz, a orillas del Rin, frente a Colonia.
Se le recuerda por su cuidado de los pobres y de los enfermos. Murió en Colonia el 16 de marzo de 1021 y fue enterrado en Deutz. La tradición cuenta que en una gran sequía su oración trajo la lluvia, y en Renania se le invoca todavía por esa razón.
Para rezar: Pide por quienes gobiernan, para que no olviden a los pobres.