Santo Cristo de Esquipulas
Hoy es el gran día de Esquipulas, una ciudad del oriente de Guatemala, cerca de la frontera con Honduras y El Salvador. Durante semanas llegan romerías de toda Centroamérica y de México, muchas a pie, para rezar ante el Cristo Negro, encender velas y pedir por los suyos. En Costa Rica se celebra como memoria, y en muchos pueblos de la región hay misa y procesión en su honor.
La historia empieza en 1594. Los vecinos de Esquipulas reunieron dinero para encargar un crucifijo. Lo talló en Santiago de Guatemala el escultor portugués Quirio Cataño. Según la explicación más extendida, en su origen la imagen tenía un tono claro. Con los siglos, el humo de las velas y del incienso, y las manos y los besos de tantos peregrinos, fueron oscureciendo la madera hasta darle el tono negro que hoy la distingue.
Cuentan muchos milagros atribuidos a este Cristo, y la devoción creció sin parar. En 1759 se inauguró el gran templo blanco que lo acoge, hoy basílica. En 1986 se reunieron allí los presidentes centroamericanos, y de ese encuentro nacieron los acuerdos que llevan el nombre de Esquipulas y que abrieron el camino a la paz en la región.
Para rezar: Pide al Señor crucificado por la paz de Centroamérica y por los que caminan cargando una cruz.