San Nicolás Owen, mártir
En la Inglaterra de finales del siglo XVI, celebrar misa estaba castigado con la muerte, y los sacerdotes vivían escondidos. Nicolás Owen, hijo de un carpintero de Oxford, se puso al servicio de los jesuitas como hermano, con un oficio muy particular.
Durante casi veinte años construyó escondites en las casas de familias católicas: huecos tras las chimeneas, bajo las escaleras, dentro de los muros. Trabajaba solo y de noche, y se cuenta que empezaba cada obra recibiendo la comunión. Gracias a él se salvaron muchos sacerdotes, y algunos de sus escondites no se descubrieron hasta siglos después.
Tras la Conspiración de la Pólvora fue detenido en 1606. Lo torturaron en la Torre de Londres para que revelara sus escondites, pero no dio ni un nombre, y murió en el tormento. Pablo VI lo canonizó en 1970 con los cuarenta mártires de Inglaterra y Gales.
Para rezar: Pide por los cristianos que hoy tienen que vivir su fe a escondidas.