Santos Emeterio y Celedonio, mártires
Emeterio y Celedonio eran soldados romanos. Según la tradición servían en la legión que tenía su campamento donde hoy está León, y acabaron en Calahorra, la antigua Calagurris. Al estallar una persecución, a finales del siglo III o comienzos del IV, se negaron a renegar de su fe y fueron decapitados junto al río Cidacos.
El poeta Prudencio, probablemente calagurritano, les dedicó un himno pocas décadas después. La tradición cuenta que, en el momento de su muerte, el anillo de uno y el pañuelo del otro subieron al cielo, como señal de que Dios había recibido su ofrenda.
La catedral de Calahorra se levanta en el lugar de su martirio, y los dos son patronos de la ciudad. También lo son de Santander, adonde según la tradición llegaron sus cabezas, y donde se les llama «los Santos Mártires».
Para rezar: Pide valor para no esconder tu fe cuando cueste mantenerla.