Santa Águeda, virgen y mártir
Águeda murió mártir en Catania, en Sicilia, a mediados del siglo III, probablemente en la persecución de Decio. Es una de las santas más antiguas y veneradas: su nombre figura en el Canon Romano de la misa.
Los relatos de su martirio, escritos más tarde, cuentan que era una joven consagrada a Dios y que el gobernador Quintiano quiso hacerla suya. Ante su negativa, la hizo torturar cruelmente y mandó cortarle los pechos. La tradición añade que san Pedro se le apareció en la cárcel para curarla, y que murió poco después.
Catania la tiene por patrona, y se la invoca por las enfermedades del pecho. En España su fiesta es muy popular: en Zamarramala, Segovia, las mujeres toman ese día el bastón de mando, y en el País Vasco los jóvenes salen la víspera a cantar de casa en casa.
Para rezar: Pide por las mujeres enfermas de cáncer de mama y por quienes las cuidan.