San Lázaro de Betania
Lázaro vivía en Betania, una aldea cercana a Jerusalén, con sus hermanas Marta y María. Los tres eran amigos de Jesús, que se alojaba en su casa. El Evangelio lo dice sin rodeos: «Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro» (Jn 11,5).
Cuando Lázaro enfermó y murió, Jesús llegó a Betania cuatro días después. Ante el sepulcro de su amigo se echó a llorar (Jn 11,35). Luego mandó quitar la piedra y gritó: «Lázaro, sal fuera». Y el muerto salió. Poco después, los sumos sacerdotes decidieron matar también a Lázaro, porque por su causa muchos creían en Jesús (Jn 12,10-11).
Lo que ocurrió después no se sabe con certeza: una tradición oriental lo hace obispo en Chipre, y otra de Provenza lo lleva a Marsella. Con este día empiezan las ferias mayores del Adviento, la última semana de preparación para la Navidad.
Para rezar: Pon ante Jesús esa parte de tu vida que parece muerta y escúchale decir: «Sal fuera».