San Rosendo, obispo
Rosendo nació en el año 907 en la antigua Gallaecia, probablemente en tierras de Santo Tirso, en el actual Portugal, en una familia de la alta nobleza emparentada con los reyes de León. Siendo todavía muy joven, lo eligieron obispo de Dumio, la sede que hoy conocemos como Mondoñedo.
Pero lo que llevaba dentro era el monasterio. En tierras de Ourense levantó el de Celanova, bajo la regla de san Benito, que llegó a ser uno de los grandes centros de oración y de cultura de la Galicia medieval.
Le tocaron tiempos revueltos, con incursiones de normandos por la costa y luchas entre nobles, y tuvo que gobernar y poner paz; durante unos años se hizo cargo también de la diócesis de Iria. En cuanto pudo, volvió a Celanova como un monje más, y allí murió el 1 de marzo de 977. Fue canonizado en 1195.
Para rezar: Pide a Dios que, en medio de tus obligaciones, no pierdas nunca el deseo de estar a solas con él.