San Cucufate, mártir
Según la tradición, Cucufate nació en el norte de África, en la ciudad de Scillium, y llegó a Hispania con su hermano Félix, que acabaría siendo mártir en Girona, para predicar el Evangelio. Él se estableció en Barcelona.
Durante la persecución del emperador Diocleciano, hacia el año 304, fue detenido y, tras muchos tormentos, lo mataron en un lugar llamado Castrum Octavianum, cerca de la ciudad. Hacia el año 400, el poeta hispano Prudencio ya lo recordaba como la gloria de Barcelona, señal de que su martirio estaba muy vivo en la memoria de los cristianos.
En el lugar de su muerte se levantó un gran monasterio benedictino, y en torno a él creció la población que hoy lleva su nombre: Sant Cugat del Vallès. Hoy se recuerda también a san Pantaleón, médico y mártir, cuya reliquia de sangre se venera en el monasterio de la Encarnación de Madrid.
Para rezar: Pide por la Iglesia de tu ciudad y por quienes la sostienen con su fe callada.