Nuestra Señora de Luján
Hoy Argentina celebra con solemnidad a su patrona. En la ciudad de Luján, a unos setenta kilómetros de Buenos Aires, la basílica se llena desde temprano y las misas se suceden durante todo el día. En parroquias, escuelas y capillas de todo el país, muchas de ellas dedicadas a esta Virgen, se reza y se canta en su honor.
¿Por qué el 8 de mayo? Porque ese día de 1887 la imagen fue coronada solemnemente, con una corona bendecida por el papa León XIII. Lo impulsó un sacerdote francés, el padre Jorge María Salvaire, que dedicó su vida a esta Virgen. Él mismo puso en marcha la gran basílica de estilo gótico que hoy se ve desde lejos en la llanura, y que tardó casi medio siglo en terminarse.
La imagen es pequeña, de barro cocido, y el pueblo argentino la siente muy suya. En 1930 fue declarada patrona de Argentina, Uruguay y Paraguay. Desde 1975, cada primer fin de semana de octubre, una multitud de jóvenes y familias camina toda una noche desde el santuario de San Cayetano, en Liniers, hasta sus pies.
Para rezar: Encomienda a la Virgen de Luján a la Argentina y a los que peregrinan con los pies doloridos y el corazón lleno.