Los Santos Inocentes, mártires
San Mateo cuenta que unos magos venidos de Oriente llegaron a Jerusalén preguntando dónde había nacido el rey de los judíos. Herodes, que veía enemigos por todas partes, se sintió amenazado. Al ver que los magos no volvían a informarle, mandó matar a todos los niños de Belén y sus alrededores menores de dos años (Mt 2,16).
José, avisado en sueños, había huido ya a Egipto con María y el niño. Los que murieron fueron niños pequeños de una aldea, cuyos nombres nadie conoce. El evangelista recuerda las palabras del profeta sobre Raquel, que llora a sus hijos y no quiere consuelo (Jr 31,15).
La Iglesia los venera como mártires desde muy antiguo, porque murieron en lugar de Cristo sin saberlo. En España la costumbre de las inocentadas ha dado a este día un tono de broma, pero su memoria es seria: la de todos los niños que sufren la violencia de los mayores.
Para rezar: Pide por los niños que sufren la guerra, el abandono o el maltrato.