Santa Bernardita Soubirous, virgen
Bernardita nació en Lourdes, al pie de los Pirineos franceses, en 1844. Su familia era tan pobre que vivía en un antiguo calabozo. Era una muchacha enfermiza que a los catorce años apenas sabía leer ni el catecismo.
El 11 de febrero de 1858, recogiendo leña junto a la gruta de Massabielle, vio a una Señora vestida de blanco. Se le apareció dieciocho veces. Pidió oración y penitencia, le hizo descubrir un manantial y, cuando Bernardita le preguntó su nombre, respondió: «Yo soy la Inmaculada Concepción». Ella no entendía aquellas palabras, que el papa había proclamado dogma cuatro años antes.
Soportó interrogatorios y burlas sin cambiar su relato. En 1866 entró en las Hermanas de la Caridad de Nevers, donde vivió escondida y enferma. Murió el 16 de abril de 1879, con treinta y cinco años. Hoy se recuerda también a santa Engracia, virgen y mártir de Zaragoza.
Para rezar: Pide por los enfermos que peregrinan a Lourdes y por los que no pueden ir.