San Francisco Solano, presbítero
Perú celebra hoy la fiesta de san Francisco Solano, y Bolivia su memoria. En Argentina se le recuerda el 24 de julio. En Lima, que lo tiene como patrono jurado desde el siglo XVII, los franciscanos lo honran en la basílica y el convento de San Francisco, donde se conservan sus restos.
Francisco nació en Montilla, en Córdoba, España, en 1549. A los veinte años entró en la orden franciscana. En 1589 se embarcó hacia América y, tras sobrevivir a un naufragio, llegó al Perú. Cruzó los Andes y pasó años en la región de Tucumán, en la actual Argentina, y en tierras del Paraguay. Aprendía las lenguas de los pueblos indígenas para hablarles de Dios. Llevaba siempre consigo un sencillo instrumento de cuerda, parecido a un violín, y con él acompañaba sus cantos.
Sus últimos años los pasó en Lima. Predicaba en calles y plazas, y la gente lo seguía con cariño. Murió el 14 de julio de 1610. Por los muchos prodigios que se le atribuyeron lo llamaron «el taumaturgo del Nuevo Mundo». Benedicto XIII lo canonizó en 1726.
Para rezar: Pide por los misioneros que aprenden otra lengua y otra cultura para anunciar el Evangelio.