Beato Sebastián de Aparicio, religioso
Sebastián nació en 1502 en A Gudiña, Ourense, en una familia de campesinos pobres. De joven trabajó como criado en Galicia y en Castilla, y en 1533 se embarcó hacia la Nueva España, el actual México.
Se estableció en Puebla de los Ángeles. Era un hombre práctico: domó bueyes, construyó carretas y abrió caminos, entre ellos el de México a Zacatecas, y organizó el transporte de mercancías entre Veracruz, Puebla y la capital. Se hizo rico, pero vivía con sencillez y ayudaba a los pobres. Se casó dos veces y enviudó las dos.
Con más de setenta años lo dio todo y entró en los franciscanos como hermano lego. Durante más de veinte años recorrió los caminos con su carreta pidiendo limosna para el convento de Puebla. Murió en 1600, con noventa y ocho años, y fue beatificado en 1789. En México se le tiene por patrono de los transportistas.
Para rezar: Pide por quienes trabajan en la carretera, conductores y transportistas, para que lleguen bien a su destino.