San Sabas, abad
Sabas nació en el año 439 en Capadocia, en la actual Turquía. Entró muy joven en un monasterio y, con unos dieciocho años, marchó a Tierra Santa, donde se formó junto a los grandes monjes del desierto de Judea, como san Eutimio.
Vivió años solo en una cueva, pero fueron llegando discípulos, y en el 483 fundó en el valle del Cedrón, entre Jerusalén y el mar Muerto, la Gran Laura: un conjunto de celdas y cuevas colgadas de las rocas donde los monjes vivían solos entre semana y se reunían para la oración común. Aquel monasterio, Mar Saba, sigue habitado hoy, más de quince siglos después.
El patriarca de Jerusalén lo puso al frente de los ermitaños de Palestina. Defendió la fe del concilio de Calcedonia y, ya anciano, viajó a Constantinopla para pedir al emperador ayuda para su pueblo. Murió en el 532, con más de noventa años.
Para rezar: Busca hoy un rato de soledad para rezar, y vuelve después a los demás con más paz.