San Fernando III, rey
Fernando, hijo de Alfonso IX de León y de doña Berenguela, fue rey de Castilla desde 1217 y de León desde 1230, cuando unió para siempre las dos coronas. Fue un rey trabajador, justo y cuidadoso con sus súbditos, que se consideraba ante todo al servicio de Dios.
Avanzó mucho en la reconquista del sur de la península: tomó Córdoba en 1236, Jaén en 1246 y Sevilla en 1248. Impulsó la construcción de las catedrales de Burgos y Toledo, protegió a las órdenes religiosas y a los estudios, y fue padre del rey Alfonso X el Sabio.
Murió en Sevilla el 30 de mayo de 1252, pidiendo perdón a todos. Su cuerpo reposa en la catedral de Sevilla, de la que es patrón. Fue canonizado en 1671. Hoy se recuerda también a santa Juana de Arco, muerta en la hoguera en 1431.
Para rezar: Pide por quienes gobiernan, para que sirvan con justicia al bien de todos.