San Cirilo de Jerusalén, obispo y doctor de la Iglesia
Cirilo nació hacia el año 315, probablemente en Jerusalén o en sus cercanías, y hacia el 350 fue elegido obispo de la ciudad. Le tocó vivir la gran crisis arriana, cuando muchos negaban que Jesús fuera Dios igual que el Padre.
Por defender la fe fue desterrado tres veces y pasó unos dieciséis años lejos de su Iglesia. Participó en el Concilio de Constantinopla del año 381, que completó el Credo que rezamos los domingos.
Se conservan sus Catequesis, las charlas que dirigía a quienes se preparaban para recibir el bautismo en Pascua, en la basílica levantada sobre el sepulcro de Cristo. Explican el Credo y los sacramentos con una claridad que sigue sirviendo hoy. Murió en el año 386, y León XIII lo declaró doctor de la Iglesia. Hoy se recuerda también a san Salvador de Horta, humilde franciscano catalán.
Para rezar: Reza hoy el Credo despacio, frase a frase, como si lo aprendieras de nuevo.