Santa Brígida de Irlanda, abadesa
Brígida vivió en Irlanda entre los siglos V y VI, en los primeros tiempos del cristianismo en la isla, poco después de la predicación de san Patricio. Lo que sabemos de ella llega a través de biografías escritas mucho después, llenas de relatos maravillosos, pero su figura es real y fue enormemente querida.
La tradición cuenta que era hija de un jefe local y de una esclava, y que desde niña daba a los pobres todo lo que caía en sus manos, hasta la mantequilla de la despensa de su padre. Consagrada a Dios, fundó en Kildare un monasterio con una comunidad de mujeres y otra de hombres, que se convirtió en un gran centro de fe y de cultura.
Murió hacia el 525. Es, con san Patricio y san Columba, patrona de Irlanda. Hoy se recuerda también a san Cecilio, primer obispo de Elvira según la tradición y patrón de Granada.
Para rezar: Comparte hoy algo tuyo con alguien que lo necesite, con la generosidad alegre de Brígida.