San Fermín, obispo y mártir
De san Fermín se sabe con certeza poco, pero su recuerdo está vivo como pocos. La tradición cuenta que nació en Pamplona, hijo de un senador romano, en el siglo III, y que conoció la fe gracias a Honesto, un discípulo de san Saturnino de Tolosa.
Según esa misma tradición, Fermín fue ordenado obispo y se convirtió en el primer pastor de Pamplona. Después marchó a predicar a las Galias y murió mártir en Amiens, en el norte de la actual Francia, donde también se le venera como primer obispo.
Es patrón de Navarra, junto con san Francisco Javier. Sus fiestas se celebraban en otoño, pero a finales del siglo XVI se trasladaron al 7 de julio. Desde entonces, cada año, miles de personas cantan a su imagen antes de cada encierro pidiéndole su protección.
Para rezar: Pide a san Fermín que proteja a quienes hoy corren algún peligro, en la calle, en el trabajo o en el camino.