Todos los Santos
Hoy la Iglesia celebra a todos los santos, no solo a los que tienen día en el calendario. También a los que nadie conoce: madres, abuelos, trabajadores, enfermos, vecinos que vivieron el Evangelio sin ruido y ya están con Dios. El Apocalipsis habla de «una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar» (Ap 7,9).
La fiesta es muy antigua. En el siglo VII el papa Bonifacio IV dedicó el Panteón de Roma a la Virgen y a todos los mártires. Un siglo después, Gregorio III consagró una capilla en San Pedro a todos los santos, y la fecha del 1 de noviembre se extendió después a toda la Iglesia.
Hoy se lee el evangelio de las bienaventuranzas, que es el retrato de un santo. La santidad no es para unos pocos. Es la vocación de todos.
Para rezar: Recuerda a alguna persona buena que ya ha muerto y que te ayudó a creer, y da gracias a Dios por su vida.