San Edmundo, rey y mártir
Edmundo fue rey de Estanglia, un reino del este de Inglaterra, en el siglo IX. Según la tradición, comenzó a reinar muy joven, hacia el año 855, y fue un rey piadoso y justo, cercano a los pobres.
En aquella época los vikingos daneses asolaban Inglaterra. En el año 869 invadieron su reino, y Edmundo cayó prisionero. Los relatos más antiguos cuentan que le ofrecieron conservar la vida si renegaba de su fe y gobernaba como vasallo de un rey pagano. Se negó. Lo ataron a un árbol, lo acribillaron a flechas y lo decapitaron, el 20 de noviembre.
Muy pronto el pueblo lo veneró como mártir. Sus restos se llevaron a un monasterio que dio nombre a la ciudad de Bury St Edmunds, que fue durante siglos uno de los grandes lugares de peregrinación de Inglaterra.
Para rezar: Pide a Dios firmeza para no cambiar tu fe por comodidad o por miedo.