Santa Josefina Bakhita, virgen
Nació hacia 1869 en Darfur, en el actual Sudán. Siendo niña la secuestraron unos traficantes de esclavos. El miedo le hizo olvidar su propio nombre, y sus captores la llamaron Bakhita, que significa «afortunada». La vendieron varias veces y sufrió malos tratos terribles.
Más tarde la compró en Jartum el cónsul italiano, que la trató bien y la llevó a Italia. Allí conoció a las religiosas canosianas de Venecia y descubrió al Dios bueno que, sin conocerlo, había intuido en su corazón. En 1889 un tribunal reconoció que era libre, y ella decidió quedarse con las hermanas. Se bautizó en 1890 y en 1896 se hizo religiosa.
Vivió en Schio como cocinera, sacristana y portera, siempre sonriente. Murió en 1947 y fue canonizada en el año 2000. Hoy es la Jornada de oración contra la trata de personas. Se recuerda también a san Jerónimo Emiliani, patrono de los huérfanos.
Para rezar: Pide por las víctimas de la trata de personas y de cualquier forma de esclavitud.