San Isaías, profeta
Isaías vivió en Jerusalén en el siglo VIII antes de Cristo, en tiempos de los reyes Ozías, Jotán, Ajaz y Ezequías. En el Templo tuvo una visión de Dios rodeado de serafines que cantaban «Santo, santo, santo», y al oír la pregunta «¿A quién enviaré?», respondió: «Aquí estoy, mándame» (Is 6,8).
Denunció la injusticia con los pobres y la religión de puro cumplimiento, y llamó al rey y al pueblo a confiar en Dios más que en las alianzas políticas. Pero su libro está lleno también de esperanza: la virgen que dará a luz al Emmanuel, el niño que traerá la paz y el Siervo que carga con nuestros dolores.
Los cristianos leemos a Isaías en Adviento y en Semana Santa, y el Nuevo Testamento lo cita más que a casi ningún otro profeta. Por eso lo llaman «el quinto evangelista». Una antigua tradición dice que murió mártir.
Para rezar: Di hoy a Dios, con palabras de Isaías: «Aquí estoy, mándame».