La Anunciación del Señor
Nueve meses antes de Navidad, la Iglesia celebra el día en que todo empezó. En Nazaret, una aldea sin importancia de Galilea, el ángel Gabriel saludó a una joven llamada María y le anunció que concebiría un hijo por obra del Espíritu Santo, y que ese hijo sería llamado Hijo de Dios.
María preguntó cómo sería posible, y después respondió: «He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38). En ese sí sencillo, dicho sin saber lo que vendría, el Hijo de Dios se hizo hombre. Por eso el Ángelus lo recuerda tres veces al día: «Y el Verbo se hizo carne».
Es a la vez una fiesta del Señor y de la Virgen: la Encarnación de Jesús y el sí de María. Cuando cae en Semana Santa o en la octava de Pascua, se traslada a después.
Para rezar: Reza hoy el Ángelus y repite con María: «Hágase en mí según tu palabra».