San Basilio Magno y San Gregorio Nacianceno, obispos y doctores
Basilio y Gregorio nacieron hacia el año 330 en Capadocia, en la actual Turquía, y se hicieron amigos inseparables mientras estudiaban juntos en Atenas. Gregorio contaría más tarde que entre ellos todo era común.
Basilio, de una familia de santos, dejó una carrera brillante para vivir como monje, y sus reglas inspiran todavía a los monjes de Oriente. Obispo de Cesarea desde el 370, defendió la divinidad de Cristo frente a los arrianos y levantó a las afueras de la ciudad todo un conjunto de edificios para atender a pobres, enfermos y peregrinos. Murió hacia el 379.
Gregorio, más poeta y más amigo del silencio, fue obispo casi a la fuerza. En Constantinopla, desde una pequeña iglesia, predicó sobre la Trinidad con tal hondura que lo llaman «el Teólogo». Presidió un tiempo el concilio del 381, renunció y acabó sus días en su tierra, hacia el 390.
Para rezar: Da gracias a Dios por un amigo que te ayuda a ser mejor, y reza hoy por él.