San Zacarías, profeta
Zacarías vivió en Jerusalén hacia el año 520 antes de Cristo, cuando los judíos acababan de volver del destierro de Babilonia. Encontraron la ciudad en ruinas y el templo sin reconstruir, y el desánimo se apoderó de todos.
Junto con el profeta Ageo, Zacarías animó al pueblo a levantar de nuevo la casa de Dios. Sus visiones, a veces difíciles de entender, repiten una misma certeza: Dios no ha abandonado a los suyos y volverá a habitar en medio de ellos.
Su libro contiene dos anuncios que los evangelistas vieron cumplidos en Jesús. Uno es el del rey que llega a Jerusalén «justo y victorioso, humilde y montado en un asno» (Za 9,9), que se lee el Domingo de Ramos. El otro, el de un pueblo que un día «mirará al que traspasaron» (Za 12,10), que san Juan recuerda al pie de la cruz.
Para rezar: Pide al Señor ánimo para volver a empezar eso que dejaste a medias por cansancio.