Nuestra Señora de Coromoto
Hoy Venezuela celebra con solemnidad a su patrona, Nuestra Señora de Coromoto. El 11 de septiembre recuerda su coronación canónica, en 1952, cuando se cumplían trescientos años de la aparición. Muchos venezolanos peregrinan a Guanare, en el estado Portuguesa, y al santuario nacional levantado a unos veinticinco kilómetros de la ciudad, en el lugar donde, según la tradición, se apareció la Virgen.
La historia se remonta a 1652. Los cospes, un pueblo indígena de aquellas tierras, vivían retirados en la selva. Cuentan que una señora muy hermosa se apareció junto a una quebrada a su cacique, Coromoto, y le dijo en su propia lengua que fueran a casa de los blancos para que les echaran agua en la cabeza, es decir, para recibir el bautismo. El cacique se acercó a la fe, pero después se echó atrás y volvió al monte.
Según la tradición, el 8 de septiembre de aquel año la Virgen se le presentó en su choza. Cuando él quiso agarrarla, le quedó en la mano una pequeñísima imagen, de unos dos centímetros y medio de alto, que todavía se venera. Más tarde, mordido por una serpiente, el cacique pidió el bautismo. Los obispos venezolanos la proclamaron patrona en 1942, Pío XII lo confirmó en 1944 y san Juan Pablo II consagró su santuario en 1996.
Para rezar: Encomienda a la Virgen de Coromoto a Venezuela y a los venezolanos que viven lejos de su tierra.