San Antonio de Padua, presbítero y doctor de la Iglesia
Se llamaba Fernando y nació en Lisboa hacia 1195. Fue canónigo agustino en Coímbra, pero al ver llegar los restos de unos frailes franciscanos martirizados en Marruecos, quiso seguir su camino. Se hizo franciscano, tomó el nombre de Antonio y marchó a África.
Enfermó allí y, al volver, una tormenta lo llevó a Sicilia. En Italia vivió oculto, hasta que un día le mandaron predicar sin preparación y todos descubrieron su sabiduría. San Francisco le encargó enseñar teología a los frailes. Predicó por Italia y Francia, llamando a la conversión y defendiendo a los pobres.
Murió cerca de Padua en 1231, con unos treinta y seis años, y fue canonizado al año siguiente. En 1946 Pío XII lo declaró doctor de la Iglesia. Se le invoca para encontrar lo perdido, y en su nombre se reparte «el pan de los pobres».
Para rezar: Da una limosna hoy en nombre de san Antonio, para que llegue pan a quien no lo tiene.