San Alberto Hurtado, presbítero
En Chile, hoy se celebra la memoria del padre Hurtado, y es también el Día Nacional de la Solidaridad. Todo agosto se vive como el mes de la solidaridad. Su tumba está en el santuario que lleva su nombre, en Estación Central, en Santiago, y allí acude mucha gente a rezar y a participar en la misa del día.
Alberto Hurtado nació en Viña del Mar en 1901. Su padre murió cuando él tenía cuatro años, y la familia pasó apuros económicos. Estudió gracias a una beca en el colegio San Ignacio y después Derecho en la Universidad Católica. En 1923 entró en la Compañía de Jesús. Se ordenó sacerdote en Lovaina, en Bélgica, en 1933, y volvió a Chile para enseñar y acompañar a los jóvenes.
Le dolía ver a niños y adultos durmiendo en la calle. Así nació el Hogar de Cristo, que les ofrecía un techo y una mano amiga. También apoyó a los trabajadores y a los sindicatos, y fundó la revista Mensaje. Tuvo críticas y enemigos. En 1952 enfermó de cáncer y, en medio del dolor, repetía: «Contento, Señor, contento». Murió el 18 de agosto de ese año. Benedicto XVI lo canonizó en 2005.
Para rezar: Pide por las personas que viven en la calle, y pregúntate a quién puedes tender hoy la mano.