Santa Eulalia de Barcelona, virgen y mártir
Según la tradición barcelonesa, Eulalia era una muchacha de trece años que vivía con su familia a las afueras de la ciudad cuando, hacia el año 304, estalló la persecución de Diocleciano. Al saber que el gobernador obligaba a los cristianos a sacrificar a los dioses, se presentó ante él para defender su fe.
La tradición cuenta que la sometieron a trece tormentos, uno por cada año de su vida, y que finalmente la crucificaron en una cruz en forma de aspa. Algunos historiadores piensan que su historia es un eco de la de santa Eulalia de Mérida, mártir de la misma persecución, pero en Barcelona su culto es muy antiguo.
Sus restos se encontraron en el siglo IX y reposan en la cripta de la catedral de Barcelona, que le está dedicada. Es copatrona de la ciudad, que la llama cariñosamente Laia, y en el claustro de la catedral viven trece ocas blancas en recuerdo de sus trece años.
Para rezar: Pide por los adolescentes y jóvenes, para que tengan el valor de ser fieles a lo que creen.