Historias de la Biblia para leer con los niños
La escalera de Jacob
Génesis, capítulos 28 y 29
1Un largo viaje
Jacob era hijo de Isaac y de Rebeca, y nieto de Abrahán.
Un día, su padre lo bendijo y lo envió a Jarán, a casa de su tío Labán, para que buscara allí una esposa. Era un camino muy largo, y Jacob iba solo.
2Una piedra por almohada
Cuando se puso el sol, Jacob se paró a pasar la noche. Cogió una piedra, la puso de almohada y se quedó dormido.
3Una escalera hasta el cielo
Y soñó. En su sueño vio una escalera apoyada en el suelo, tan alta que llegaba hasta el cielo.
Por ella subían y bajaban los ángeles de Dios.
4«Yo voy contigo»
En lo alto estaba el Señor, que le habló. Le prometió que su familia sería enorme y le dijo:
«Mira, yo voy contigo; te cuidaré adonde quiera que vayas».
Génesis 28, 15
Y le aseguró que nunca lo dejaría solo.
5La casa de Dios
Jacob se despertó y exclamó: «¡Así que el Señor está en este sitio, y yo sin saberlo!».
Y añadió: «Aquí está sin duda la casa de Dios; esta es la puerta del cielo».
6Una piedra de recuerdo
A la mañana siguiente, muy temprano, Jacob cogió la piedra que le había servido de almohada, la puso de pie y derramó aceite en la punta.
A aquel lugar lo llamó Betel.
7El pozo de Jarán
Jacob siguió su camino hasta llegar a Jarán. Allí, en medio del campo, había un pozo tapado con una piedra muy grande, y unos pastores esperaban con sus ovejas.
Entonces llegó Raquel, la hija de su tío Labán, con las ovejas de su padre. Jacob apartó la piedra del pozo y dio de beber a las ovejas. Estaba tan emocionado que se echó a llorar, y le contó a Raquel que era de su familia. Ella corrió a avisar a su padre.
Dios cumplió
Dios cuidó de Jacob en todo el camino, tal como le había prometido.
Y Dios también va contigo, adonde quiera que vayas.